Possum (2018) llama la atención por su cartel y porque la película se ve interesante: Un titiritero caído en desgracia regresa a la casa de su infancia para destruir una marioneta horrible y enfrentarse a su pasado.
Sórdida, sucia, ambientación deprimente y buenas actuaciones pero un guion tan lento que a veces te despiertas y crees que la escena es cena, resopón, desayuno y comida.
En cuanto al títere se han gastado menos presupuesto que yo en condones lo que llevo de vida. Eso sí, da muy mal rollo, pero si se moviera algo pues como molaría, pero sólo se limitan a mover alguna patita mientras piensas. "Cojona, me apetecería cenar centollo".
No es mala película y el final está muy correcto, pero en la ecuación dices: "Y qué pinta la marioneta en este relato". Pues eso, si estás deprimido y quieres caer más en la mierda, esta es tu película para acabar de deprimirte.
Le pongo en 6, enga!
PD: Yo, al bicho, le hubiera tirado flit. Chin pum.

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